jueves, abril 26, 2007

Dream # 7564574574353454: Las maravillas de

Llegué al edificio y nada había cambiado. El maestro entretenía un salón lleno de adolescentes al mismo tiempo que daba sorbitos a su taza de café I LOVE NY. Dudo que fuera una compra turística. En el escritorio, los mismo libros amarillos. La virgen dormida en un logo. Murmuré una excusa y bajé a los jardines. Extrañaba la sombra.

Estaba ansioso por comprar mi camino a través de los sueños, así que salí por el área de servicio. Un hombre tiraba bolsas de hielo. Poco después llegué a la sala de espera. Nueva decoración en caoba o algo que desconozco pero prefiero llamar caoba. Gastada alfombra púrpura. Una pantalla funeraria en medio de un librero. Películas. Y el maestro, con un grupo más pequeño de seguidoras.

Están desmenuzando una épica de Sean Penn como escritor playero. Ha perdido un cassette conteniendo notas sobre su siguiente obra. Ese dista de ser su único problema: está muy cansado de romper cosas. Miro a la puerta del consultorio. Quizás ya es hora.

Un paciente sale y A.B. me indica: pase, pase. Dos. Es la oscuridad. Entro.

- Ah, es usted.

Pero no puedo estar en el diván, y tomo asiento a un lado. Entonces veo que hay otro loquero y otro paciente ocupando el mismo espacio, hablando de algo que parece ser muy importante. Guardo silencio.

Tras un rato, regreso a la sala de espera. Ahora la película termina, acompañada de Positively Fourth Street. Sean Penn recupera aquel cassette mágico. En ese momento, yo también estoy en la playa.

El consultorio ha desaparecido y estoy sentado en una explanada de concreto que alguien ha construido frente a un mar gris. Una pared de vidrio a mis espaldas. Una mochila de turista. Creo que compro algo y luego intento lavarme los dientes, hasta encontrar que la pasta tiene sabor a comida, y que por lo tanto es un proceso que nunca termina. Hay que tener cuidado con esas compras en el extranjero.

Subo a un camión. Tras unos minutos de viaje estoy de nuevo en el consultorio. Mucha gente entrando y saliendo de los diferentes cuartos. ¿Es esto un velorio? La alfombra que me hace pensarlo. Van colocando esas largas bancas más propias de una iglesia. Creo ver pasar a una mujer vestida de blanco.

Entonces creo reconocer a A.B. levantándose de su lugar. Me le acerco. Quizás demasiado rápido.

- Disculpe, mi sesión...
- Yo no soy A.B.- me dice - Ella está ahí.

Apunta a otra mujer sentada entre varias personas. El lugar ya está muy lleno. Una ceremonia está a punto de empezar. Puedo percibirlo.

Ella se levanta entre disculpas, como en un cine, y llega hasta donde estoy. Trae un largo vestido de terciopelo rojo en un tono oscuro. Parece una continuación de la alfombra, las vistas de madera, las luces tenues que han acompañado la escena. Una sonrisa con algo de fastidio. En sus manos, un pequeño ramo...

- ¿Entonces usted creía que podía pagarme con sonrisas?

2 Comments:

At abril 27, 2007, Blogger jennivora said...

ey no tengo tu mail pero ojalá puedas venir http://jennivora.blogspot.com/2007/04/jennivoremos-la-noche.html

 
At mayo 01, 2007, Blogger Señorita Anhelo said...

si eso es un sueño pues qué padre.

 

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